sábado, 25 de marzo de 2017

Mi favorita

Estoy más cerca de nada que lo que estuve nunca de ti.
Siempre te pienso caminando hacia mí con tu lencería,
mi favorita,
la que te fue dada para librar tu más grande batalla: el amor.

El mundo se está yendo al carajo,
o tal vez soy un poco precipitado pero la verdad es que siempre lo he sido,
por eso hoy te escribo para no llamarte,
y preocuparte un poco con estas noticias extremistas.

Quizá sí quisiera preocuparte y decirte que la vida se nos termina
y que no aguanto esperar otra para podernos encontrar.
Y como podrás darte cuenta: prefiero pensar que hay otras vidas en las que podemos estar juntos a aceptar que siempre estaré sin ti.

Últimamente relato más mi vida de lo que la vivo.
Eso no está bien,
pero hay tantas cosas en el mundo que no están bien,
que a uno no le queda más que danzar la danza de las equivocaciones como todos los demás.

Salí una tarde sin ti, y regresé una mañana contigo atravesada en mi garganta,
hablando por mí,
respirando por mí,
dejando de respirar por mí...
¡¿En qué carajo pensabas cuando ya no me dejaste hacer nada?!



Campeón

Llegando muy temprano, o muy tarde,
tú siempre has sido fiel a tu estilo que busca ser lo más apegado a no tener un estilo.
Te quedas callado si no hay nada que decir, y si lo hay callas aún más.

Caminas siempre como esperando ese deseado centro
para rematarlo de pierna derecha al fondo de las redes,
caminas siempre alerta a ese pase que hasta ahora no llegó.

He sido testigo de la progresión del blanco de tus cabellos,
de cuanto odia el silencio tu oído izquierdo,
y lo mucho que le importa un carajo al derecho.

noventa minutos, treinta minutos, tiempos extra... nuestras comuniones fueron así,
como programadas por la televisión,
buscando algo que absorba las preguntas cotidianas en las que no hay un trofeo de por medio.
Buscando hacerse saber el uno al otro algo trascendentemente futbolero.

A veces te cortas la cabeza y andas por ahí como uno de esos pollos
dando vueltas sobre ti
buscándola, tropezando con todo,
aunque siempre has sabido donde la has dejado
prefieres primero dibujarte una a mano alzada.

Otras veces eres como una cortina que tapa las preocupaciones
las tristezas, las desesperanzas con una sonrisa.
Arrancas los afanes que uno hace en un esfuerzo por parecer preocupado
con algún comentario desgraciado que arranca las penas de la boca del estómago con una carcajada.

Tal vez no te debieron darte el trofeo antes de haberlo ganado,
tal vez nadie debió de haberse entregado a ti, antes de habertelo ganado... pero yo te amo, campeón.


jueves, 23 de marzo de 2017

Verdad y Amor

Observé las lágrimas de una niña recorrer sus mejillas sin saber ella porqué.

He sentido la mirada de mi madre venir desde terrenos que nunca he de conocer.

Estando tan solo a un paso de la muerte, sólo pensé en volver.

He sentido entre mis manos el poder que no da ninguna cuenta bancaria a través de la falta de fuerza.

Saludé de mano a todos los hombres del mundo y tan sólo se me ha roto un dedo.

¿De qué se llena aquel que está solo en la vida?
¿De qué se llena la vida si sólo nos dedicamos a estar solos?

El vacío espiritual nunca ha llenado ningún recipiente.

Yo soy todos aquellos que lloran y que ríen, y que rezan y que maldicen.
Soy todos aquellos que salvan vidas y que matan, que se suicidan y sobreviven...
y a veces me duele tanto...



miércoles, 22 de marzo de 2017

Escalada

y empezamos la subida de esta cima tan ensimismada,
y así nos vamos y no decimos nada,
paso a paso,
corto pero con ritmo,
generando nuestro propio abismo.
Paramos, luego seguimos,
hacia una caída tan fuerte que nos siembre de nuevo en la tierra,
que nos robe la sangre con las raíces de los árboles,
hasta hacernos parte del plan de la próxima primavera.

Córtame un brazo,
o córtame una pierna,
ya no sé en donde empieza y en donde termina esta realidad cuando no estás en ella.

A veces te sueño y a veces te canto,
a veces te aviso que ya voy llegando,
a veces me despiertas y no estás, y me preocupo tanto, tanto,
que sigo subiendo,
que sigo cayendo,
que te sigo cantando.