sábado, 28 de octubre de 2017

Ensayo de realidad - 19S

Durante 32 años a todo mundo se le olvidó lo que era ser mexicano, hasta que volvió a hacerse un ensayo de realidad, y nos olvidamos de las viejas mañas, y la muletilla que acompaña nuestra mirada para ver hacia otro lado, donde es más fácil mirar, donde no hay problemas que no sean nuestros problemas, entonces dejamos de poner máscaras en el rostro de todos los demás, dejamos de llamarnos milenials o x, o los más x, o los nacos, o los fresas, o tú o yo, simplemente para ser un completo nosotros. 

Tuvieron que pasar 32 años para que nos sintiéramos orgullos de llamarnos mexicanos lejos de los arranques someros de patriotismo que deja un partido de fútbol, esta vez si nos tomamos de las manos, y le hicimos una vaya de contención a la muerte para no dejar que se llevara a tantos de nuestros hermanos. Era el 19S, la 1:32, en un día rutinario de esos que nos quejamos, y nos quejamos, hasta que se nos viene encima, y terminamos extrañando la rutina que todo lo acomoda como un pasillo de supermercado, terminamos extrañando un día cualquiera en el que probablemente terminas maldiciendo a tu jefe en el trabajo, pensando en la probable infidelidad de tu pareja, en la cartulina, en  el tupperware, en las dos horas y media que te toma para llegar al trabajo, pensando en que se te ha hecho tarde para el día siguiente, o para la siguiente vida. Ese día, a esa hora, las cosas tomaron un rumbo distinto, y nosotros fuimos parte de esas cosas que se fueron por nuevos caminos a tratar de ayudar a personas que quizá en la vida habíamos conocido como si se tratara de nuestro mejor amigo. Sobraban las manos, ese sismo de 7.1º Richter se topó contra una intensidad de 127,500,000º Mexicano, se debe haber quedado como un tonto mirando como uno a uno nos tendíamos la mano, se debe haber quedado como un tonto mirando a nuestros topos,n a nuestros perros, nuestra cruz roja, a nuestros soldados, a nuestros tamaleros, a los godines, a los albañiles, a los del maquillaje en la cara, a los que se debaten entre dos sexos, cargando piedra a piedra este país para sacarnos uno a uno del suelo. 

Parece que estamos listos para dejar de fingir que sólo nos interesamos por nosotros mismos, 
parece que está fue la campanada que anuncia que es hora de empezar a actuar en serio, que es hora de que tomemos las riendas de nuestro país de forma activa, 
que es hora de que no se rían más en nuestra cara aquellos que la única patria que conocen es el dinero. 

Es hora hermano mexicano, es hora de echar por la borda de este barco el victimismo, levar anclas, y dejar este amargo letargo para no volver jamás. Parece que nos ha salido bastante bien este ensayo de realidad. 


En memoria de todos aquellos caídos por los recientes terremotos.

Corazón de perro

He estado apostando una apuesta perdida hace ya algunos años. Pero me gusta apostar, y esta es la única apuesta que me interesa. 

Sin duda esta batalla está perdida, y yo he pasado a ocupar un lugar secundario en su vida. Ella me ve como uno de esos compañeros del pre-escolar que alcanzas a ver por error cuando te encuentras ya haciendo tus estudios universitarios. Y para mí ella es la universidad entera.

Es imposible sostener la bocina del teléfono junto al oído para cuando el silencio marca el abismo de su desprecio, 
mis palabras menos interesantes que un televisor sintonizado en el canal del congreso hace que mi lengua se parta en pedazos, 
y entonces empiezo a culpar a mi cerebro, a mí maldito cerebro por no ser ni un poco más inteligente que este regalado corazón de perro, 
que aún te espera junto a esas escaleras largas, y feas, 

cuidando que nunca te lastimes al caer de nuevo por ellas. 

jueves, 4 de mayo de 2017

Te quiero tanto

Cuando te recuerdo, en automático, se me olvida como respirar,
y cojo el aire con las manos para llevarlo hasta mi nariz.
Ya ves que decir que te he olvidado es como querer jugar a las escondidas en una casa de cristal.

Algunas noches he tenido que ahogar mis sueños en whisky un par de hielos y un vaso de cristal 
y entonces comienzo a dar consejos a las chicas,
consejos que sólo conducen a mi cama
como medida para repartir mi soledad.

¿Qué sos vos que me dueles tanto?
¿Qué placer es el qué te llena al escuchar mi llanto?

                    He decidido tatuarme en la espalda tu silencio y darle la espalda al mundo.
               Volverme insoportable,
atrincherarme en la arrogancia,

hasta que no quede duda alguna que aún, aún te quiero tanto. 

sábado, 29 de abril de 2017

Marina

Marina, fui a buscarte al mar, 
hice por ti lo lógico, 
cuando vos no obedeces la lógica por nacimiento.

Por ti debo hacer todo lo ilógico como tratar de gustarte 
cuando sé perfectamente que me sobra para eso en mi cuerpo cierta parte. 

Qué tu prefieres en lugar de puentes los canales. 
Que tú y yo sólo podemos ser carnales. 
Qué es más fácil que nos tomemos a golpes que a besos. 
Qué en tus dedos son amargos los cerezos cuando un hombre decide reclamar tu cuerpo.



Marina que no es del mar, 
que es de la mar, y del amar que no es conmigo,
que es de las olas, 
de las playas,
de las palmeras... sin cocos. 

Marina que no acepta que la navegue un capitán, 
que prefiere una bella fragata antes que el lío con un porta aviones. 
Ojalá algún día me dejes navegar por tus aguas infestadas de tiburones.


sábado, 25 de marzo de 2017

Mi favorita

Estoy más cerca de nada que lo que estuve nunca de ti.
Siempre te pienso caminando hacia mí con tu lencería,
mi favorita,
la que te fue dada para librar tu más grande batalla: el amor.

El mundo se está yendo al carajo,
o tal vez soy un poco precipitado pero la verdad es que siempre lo he sido,
por eso hoy te escribo para no llamarte,
y preocuparte un poco con estas noticias extremistas.

Quizá sí quisiera preocuparte y decirte que la vida se nos termina
y que no aguanto esperar otra para podernos encontrar.
Y como podrás darte cuenta: prefiero pensar que hay otras vidas en las que podemos estar juntos a aceptar que siempre estaré sin ti.

Últimamente relato más mi vida de lo que la vivo.
Eso no está bien,
pero hay tantas cosas en el mundo que no están bien,
que a uno no le queda más que danzar la danza de las equivocaciones como todos los demás.

Salí una tarde sin ti, y regresé una mañana contigo atravesada en mi garganta,
hablando por mí,
respirando por mí,
dejando de respirar por mí...
¡¿En qué carajo pensabas cuando ya no me dejaste hacer nada?!



Campeón

Llegando muy temprano, o muy tarde,
tú siempre has sido fiel a tu estilo que busca ser lo más apegado a no tener un estilo.
Te quedas callado si no hay nada que decir, y si lo hay callas aún más.

Caminas siempre como esperando ese deseado centro
para rematarlo de pierna derecha al fondo de las redes,
caminas siempre alerta a ese pase que hasta ahora no llegó.

He sido testigo de la progresión del blanco de tus cabellos,
de cuanto odia el silencio tu oído izquierdo,
y lo mucho que le importa un carajo al derecho.

noventa minutos, treinta minutos, tiempos extra... nuestras comuniones fueron así,
como programadas por la televisión,
buscando algo que absorba las preguntas cotidianas en las que no hay un trofeo de por medio.
Buscando hacerse saber el uno al otro algo trascendentemente futbolero.

A veces te cortas la cabeza y andas por ahí como uno de esos pollos
dando vueltas sobre ti
buscándola, tropezando con todo,
aunque siempre has sabido donde la has dejado
prefieres primero dibujarte una a mano alzada.

Otras veces eres como una cortina que tapa las preocupaciones
las tristezas, las desesperanzas con una sonrisa.
Arrancas los afanes que uno hace en un esfuerzo por parecer preocupado
con algún comentario desgraciado que arranca las penas de la boca del estómago con una carcajada.

Tal vez no te debieron darte el trofeo antes de haberlo ganado,
tal vez nadie debió de haberse entregado a ti, antes de habertelo ganado... pero yo te amo, campeón.


jueves, 23 de marzo de 2017

Verdad y Amor

Observé las lágrimas de una niña recorrer sus mejillas y sin saber ella porqué.
He sentido la mirada de mi madre venir desde terrenos que nunca he de conocer.
Estando tan solo a un paso de la muerte sólo pensé en volver.
He sentido entre mis manos el poder que no da ninguna cuenta bancaria a través de la falta de fuerza.
Saludé a todos los hombres del mundo y tan sólo se me ha roto un dedo de la mano izquierda.
¿De qué se llena aquel que está solo en la vida?
¿De qué se llena la vida si sólo nos dedicamos a estar solos?
El vacío espiritual nunca ha llenado ningún recipiente.

Yo soy la tierra mojada por la lluvia, soy la tierra mojada por la sangre,
yo soy las mentiras que le he dicho a mi madre.
Yo soy los besos que no encuentran sitio, soy una plegaria entre paredes sordas,
yo soy aquel que hace llorar a un niño, yo soy aquel niño que llora
Yo soy todos aquellos que se enojan y que ríen, y que rezan y que maldicen.
Soy todos aquellos que salvan vidas y que matan, que se suicidan y sobreviven...

y a veces me duele tanto.

miércoles, 22 de marzo de 2017

Escalada

y empezamos la subida de esta cima tan ensimismada,
y así nos vamos y no decimos nada,
paso a paso,
corto pero con ritmo,
generando nuestro propio abismo.
Paramos, luego seguimos,
hacia una caída tan fuerte que nos siembre de nuevo en la tierra,
que nos robe la sangre con las raíces de los árboles,
hasta hacernos parte del plan de la próxima primavera.

Córtame un brazo,
o córtame una pierna,
ya no sé en donde empieza y en donde termina esta realidad cuando no estás en ella.

A veces te sueño y a veces te canto,
a veces te aviso que ya voy llegando,
a veces me despiertas y no estás, y me preocupo tanto, tanto,
que sigo subiendo,
que sigo cayendo,
que te sigo cantando.