martes, 18 de octubre de 2016

Hablando de amor

No sé como alguien puede hablar de amor y no mencionar tu nombre.
... quisiera reventarles mi copa en la cara, escupirles, y darme la media vuelta.
luego pienso en el whisky, en mi saliva, en la vuelta, y me contengo.

¿Qué van a saber de amor hablando de otra cualquiera?
Me siento triste a veces por la ignorancia de la gente,
por hablar de lo que no conocen, y hasta presumirlo.

Todo mundo me dice que no sé estar sin ti
-como si alguna vez hubiesen estado contigo-.
Hablar resulta tan fácil cuando se nace con boca,
pero no saben lo que es nacer en tu boca,
lo que es estar lejos de tus labios en el preciso instante después de haberlos besado.

En la mesa hay más de una mujer que asegura no creer más en el amor,
que sabe bien como son los hombres,
que somos unos ingratos que no pensamos más que en follar.
Y mientras agitan su bebida, y con ella el alarde de sus ideas de no volverse a enamorar jamás
nuestras miradas fraguan ya un plan para matar dichas verdades en la cama.