lunes, 20 de junio de 2016

¿Quién como tú?

¿Quién como tú para recorrer tan largas distancias?,
como un ave vas y te posas sobre el viento que se tiende a 230 kilómetros por hora, elegante, sonriente,
con esa mirada que todo en verdades no dichas convierte,
y que le hace un favor al mundo, lo matiza como un lugar bueno
del que nadie busca a cada segundo la salida.

Reflexiono que no hace falta nada para enamorarse de ti,
y a su vez hace falta tanto, 
porque no sé si alguien se atrevería a equivocarse contigo 
con el riesgo que implica el fracaso:
joderse el resto de la vida.

Poco a poco te alejas de mí,
y mientras mis dudas me amarran los pies vos te amarras a mi olvido,
y yo te veo desde aquí,
el lugar veintidós de este tren más largo que mis esperanzas para contigo,
lo acojo como el balcón de mi casa cuando niño, 
y te vuelves la luna más bella que he visto que se desliza a mi al rededor.

¿Quién como tú? Añoranza.