lunes, 2 de febrero de 2015

Casus belli

Ayer la vi,
como antier y como el día anterior,
vestida de muy buen gusto, vestida con mis deseos de siempre,
atormentando con esa mirada verde cada una de mis ansias por ponerme de pie, 
sujetar su cintura de gato,
y retozar con ella en cada tejado.

Ayer la vi y creo que ella también me vio,
en ese instante hice un antología de mis sentimientos
acomodé en mí cada una de las sensaciones que se atormentan cada vez que la veo
y resumí que necesito hacer de esto una guerra para que se valga de todo, 
ya que no sé bien si es amor o sólo estos labios rotundamente sordos, 
que a veces les da igual beber de un manantial que de un charco de lodo.

(El amor para mí es una opción sólo cuando se ha agotado todo,
porque no soy de los tipos que conquistan mandando flores, 
y mucho menos de aquellos que dicen cosas lindas...
soy de los tipos que se bebe una cerveza,
y unas cuantas más,
luego besa, besa, y cada vez besa más...
que te sirve su corazón en una copa de vino,
y brinda hasta el último trago que le alcanza la vida).

Ayer la vi y casi estoy seguro que ella también me vio.
Casus belli.