jueves, 31 de diciembre de 2015

París

Que cielo tan estructurado
Rinocerontes en las esquinas con su cuerno plateado
Que encanto de mujeres desafiantes de la belleza eterna
Bastión de la esencia humana
Con la gigante de cuatro piernas
La lluvia es  casi tan constante
Como las noches tan inquietas
Que no conocen el tiempo
Que sin duda conocen bien de letras.
Pantano de infelices buscando un sitio 

que aquí siempre se encuentra.
hoy aquí llueve, y en el mundo llueve por donde quiera.

Amor comprado

El amor es entre una princesa de moral sobre valuada y un príncipe con las medias hasta el pito.
Cosas que nos cuentan de niños.
Hoy que he estado entre tus piernas me he dado cuenta que el amor también tiene un precio,
y el tuyo lo ha valido cada peso.

Cuántos tragos le he dado a la vida, pensando, pensando, y pensando.
Parece que no hay mejor cosa que hacer que pensar,
pensar en lo pasado,
imaginar lo que va a pasar,
anotar en una libreta no olvidar pensar,
pensar en pensar.

Mi cigarrillo se consume entre mis dedos  y para variar "pienso" en la porquería que me he convertido,
ignorando a mis ganas de arrancar con mis dientes tus suspiros,
por estar aquí calentando hipócrita-mente mi cabeza,
malbaratando el tiempo a un lado de lo que he comprado,
y de lo que tú te has convertido.

Caricia furtiva,
Caricia sin reproches porque así lo demanda la garantía
Amor sincero,
amor comprado,
amor sin falsos arrepentimientos.

Ciego

Te siento a lo lejos irreparablemente tan ajena,
y no ajena a mí, sino ajena a mi realidad -algo incorregible-.
Te moldearon pues entre caricias, y gestos calculados, precisos,
guardados desde su concepción sólo para vos,
alejada de la malicia estridente que para mí representa cada uno de mis fines de semana
como auténticos finales.

Nunca has sido mía,
y con mi cansada imaginación doy fe de que lo que escribo no es superado por lo que pienso.
Nunca te he tocado en lo más mínimo,
pero  me invade la sensación de haberlo hecho,
de haber recorrido cada una de las siluetas que llenas con tu presencia
como acariciando el viento en una tarde de campo con olor a hierba.
Te quedaste en mí como ese olor a recién nacido para nunca abandonar mi memoria,
siempre tan palpable.

Cualquiera pensaría que aquello fue más que un simple cruce de miradas,
más que un tanto de palabras en medio de una multitud alborotada,
que es impensable que alguien de la nada se arranque los ojos para ponerlos en tus bolsillos,
pero así fue, inmediato, efectivo, fulminante... como para ahora estar cegado por ti.


Suelto - 1

He comenzado a medir el tiempo en los días que te veo y los que no,
los que no te veo son tan largos,
pero no tan largos como tus piernas
catalizadoras del tiempo,
pero más de mis pensamientos;

y aún un poco más de mis ganas de consumirme en tus senos.

Me aviento hacia a ti no importando si estoy lejos, como siempre.
Pienso en que mañana te veré por la noche, como lo ha sido cada una de mis noches desde que te conocí,
sólo que ahora te veré en persona,
¡Ah! espera grata e ingrata
que juega conmigo a todas horas.

domingo, 27 de diciembre de 2015

Cantinero

Si se tratara de tomar las decisiones equivocadas no tendría margen de error.

Ayer por la tarde estaba sentado en la barra de un bar y me he dado cuenta lo mucho que me disgusta la cerveza
cuando esta por error se salpica fuera de mi boca,
es muy parecido al sentimiento que tengo por ella,
la aborrezco cuando no está en el lugar adecuado,
justo en mi lengua y cubierta por mis labios.

Bebí unas cuantas cervezas más mientras a mi lado derecho
una pareja parecía resolver algunas cuentas pendientes
reciclando viejos reclamos para compensar los nuevos.

Él creía todo lo que ella decía de forma asertiva, sin discernir,
era fácil de descifrar al verlo sujetarla del antebrazo (seguramente para evitar sentirla cada vez más lejos)
mientras ella le clava la mirada con tal fuerza, amartillándola en sus ojos, llenándolo de a poco de la angustia que sale de su ceño fruncido.
En resumen: él era un perro, ella un gato, y ambos intentando caminar por un cable muy delgado.
El desgraciado estaba completamente perdido.

A mi lado izquierdo no había nadie, y es que mi lado izquierdo siempre ha sido un tanto inhabitado.
Frente a mí, una televisión transmitía un partido de fútbol
por el que seguro alguien, en alguna parte en el culo del mundo, se sentía emocionado.

Re-evalué mi situación, mientras pedía un escocés con dos hielos:

El mundo se está yendo por el caño, y a nadie parece preocuparle nada más que un simple coño.

- El escocés no llega.

El marcador sigue cero por cero, y todo parece ser culpa del árbitro, como siempre.

- ¿Dónde carajo está mi escocés?

Estática en el televisor, mi lado derecho ahora está tan vacío como el izquierdo,
aquella pareja debe estar follando ahora sin importar reclamos, perros, gatos o el puto cable, y yo sin poder desprender la mirada del televisor... 

parece que otra vez me he equivocado del lado de la barra.

jueves, 24 de septiembre de 2015

El Cadejo

Entre la culpa y el olvido me hallo,
en la pausa del verso, en lo callado de los labios.
Sólo en lenguas desérticas se habla el lenguaje que me define,
y que a su vez define los versos que no me es posible pronunciar.

Me transformo en un fiel compañero mientras se oculta en mi la trampa de mi ser,
ladro, aúllo, lamo, y muerdo,
llamo al amo que nunca he tenido, y quizá duermo.

Nunca fallo cuando de fallar tengo ganas,
y a veces miento cuando digo la verdad.
Soy ese animal que saluda, da la pata, y obedece,
animal que has visto cuando en la noche pones tu vista atrás,
encarnado en vientres ajenos a su voluntad,
encadenado al viento que acompaña a la soledad,
transito la noche como una avenida más,
y detengo el tiempo cuando me tengo que lastimar,
desangro en el camino sin dejar una señal,
voy a tu lado aunque a mi lado tú no estás.


Soy el Cadejo,
soy poeta del verbo animal.


¿Dudas?

¿Y si todo ha de terminar mañana?
¿Y si se nos termina el tiempo, pero no las ganas?
¿Y si nuestra historia no se ha empezado siquiera a escribir,
y yo me he adelantado a nuestro coincidir? 
¿Se vaciaran de mí todas las dudas?
¿Se secará de mi cuerpo esta lluvia de amaneceres pensados a tu lado?
¿Será que tu carne y mi carne no se pudrirán hasta no hacer nuestro el pecado? 

Estos puntos suspensivos que se acumulan uno tras otro con el paso de los años,
tras cada vez que mi mente se sienta a un lado de mi a pensar en ti.
Estos pasos a medio dar,
esta sonrisa amordazando mi boca...
Y éste tonto corazón que olvida lo que digo, lo que escribo,

y empieza a latir por otra...

lunes, 21 de septiembre de 2015

Bitácora de vuelo - 20/Sep/2015

No nos enamoramos de las personas, en sí, sino de lo que idealizamos de ellas. 
No hay fallo en los demás, sino en la expectativa que creamos, y en la nula capacidad para entenderlo.
Nos preocupamos de las drogas, del alcohol, cuando nuestro verdadero problema es que no vemos la vida, no la sentimos. Solamente actuamos de acuerdo a lo que nos han enseñado como bueno o malo.
Haría falta vivir dos veces, sin considerarlo como una limitante.
Creo fervientemente que voy por la tercer o cuarta vida, y realmente aún no entiendo nada.

- El viento sopla con rumbos desconocidos, capitán, ¿qué hacemos?

lunes, 27 de julio de 2015

Mi luna

Sus ojos me devoraron
Con esa mirada lobuna que asesina a su presa antes de clavar las garras...

Me perdí en su mirada furtiva,
mientras el resto de mi cuerpo se deslizaba por el laberinto de su encanto
temblando de miedo, disfrazado de deseo.
Su sed era tan grande que me escabullí entre sus manos
como la gota de agua que se escapa al beber del vaso.

Ella cazaba mis demonios 
mientras domaba uno a uno mis placeres.
Yo estaba al borde de sus caderas 
entendiendo que la vida no vive de quimeras...
De pronto como un déjá vu en su escote me descubrí
saliendo entre sus senos con frenesí.
Los latidos de su corazón eran como un metrónomo
al que no obedecían sus gemidos progresivamente penetrantes en mis oídos,
lista para interpretar su mejor melodía
me sujetó contra ella mientras entre mieles se escurría...
Me tomó fuerte, sin pensarlo, y la he saboreado hasta después de darle el último trago.

El fuego debería tener su nombre,
y sus curvas sin duda algún letrero de precaución.

Ya quisiera la noche tenerla alguna vez como su luna, como lo hice yo.



sábado, 30 de mayo de 2015

Escribe

Tatúa en tu pene todas las mentiras que te han dicho de la vida
Y fornica a todas esas personas que guiándote por el buen camino únicamente se complacen viéndote fracasar.
Escribe más,
confía en tu talento,
coge un buen presentimiento 
-de esos que pasan cuando ha pasado todo, y entonces no pasa nada-
que hacen de lo evidente algo intransigente para dar paso a las verdades
innegables e incomodas, que nadie quiere escuchar. 

Patea a ese perro negro de la mala suerte,
que te muerde a cada esquina, maldito animal...
escribe más,
sino lo haces en verdad puede irte mal.
Prepárate, porque tu corazón será el balón con el que se juega este juego,
y que vos sabes que tenes que ganar cueste lo que cueste.
Escribe más,
dale duro como los grandes,
bebe tanto como Bukowsky,
conquista a más mujeres que Sabines,
sé un verdadero desgraciado como Hemingway,
y como el Gabo haz del olvido tu mejor amigo para contarte todo lo que nadie recuerda ya.

Te dirán que no sabes de métrica,
que pierdes ritmo,
que tus ideas están dispersas
y sobre todo carecen de sentido común,
quiere decir que vas bien porque no se trata de ser común.
Escribe más, dale duro,
sangra tus puños contra esas metáforas absurdas de los enamorados,
pégale duro que todo rima cuando lo haces como el peor de los desgraciados.

Escribe más,
Muerde el desvelo como el pan de musa que es,
charla con dios, con algún dios, que un escritor siempre tiene verdades que decirle.

Escribe más,
y nunca olvides la cara del enemigo porque de ese color será tu victoria.
La vida del escritor no es fácil si vives creyendo que eres un gusano, un capullo, y algún día serás una tierna mariposa.

¿Estás listo para estar en el suelo mil veces sin dejar de respirar,
levantarte, y caminar?
Arráncate las tripas, escribe,
dale alcohol para el fuego a ese dragón rojo que guardas en el pecho
Vuélvete un huracán,

con la serenidad que este lleva por dentro. 

lunes, 18 de mayo de 2015

Huelga de ella

La mañana fue anunciada por mi huelga de ella,
desvestido entre mis ganas y su ausencia.
Plenamente atravesado.
Reclamando uno de sus besos como indemnización. 

Pienso que debí haber recorrido París demasiado, tanto para cansarme de ella o casarme con ella,
y colgar tantos candados para mandar todos los puentes al fondo del Sena.
Pero no lo hice.

Su sonrisa de reptil,
permanente,
ahora se escurre entre las caras largas de mis días,
y me indica que solo sé mal gastar el tiempo,
que mi vida se ha vuelto una vitrina.

Realizo que soy más recuerdo que persona,
y en ocasiones ni tanto.
Camino en círculos por estas avenidas tan transitadas de la Ciudad de México
donde me entrego pocas veces, y me entretengo unas tantas menos,
y por si fuera poco: demasiado rápido.

Soy muy cuadrado para crecer con la idea de que la tierra realmente no es plana
y que en este preciso instante no he caído por uno de sus bordes
que cada instante me aleja más de ella.

Soy el fotógrafo que nos ha fotografiado
y que ahora ha perdido la maldita cámara. 

lunes, 6 de abril de 2015

Bitácora de vuelo - 06/Abr/2015 (y ¿dónde está el capitán?)

Hoy me he sentado frente a la laptop con la intención de escribir una gran historia. Decidido he puesto un poco de Blues. 
Pienso en el cigarrillo y el whisky que no tengo. Es lunes, y aún soy de los que guarda un poco de respeto por los principios de semana, y los compromisos de trabajo. En realidad tengo gastritis y mi organismo no soporta tanto, así que me reservo para los fines de semana (amnesia). 

Estoy intentando concebir un personaje con la firme intención de que este me comience a contar la historia que busco. Espero este no esté tan disperso como yo. Que no sea yo.

Nada me viene a la mente, pero resuelvo que necesito un escritorio en casa, definitivamente, no quiero que escribir sobre la cama se uno de tantos pretextos que he fraguado para no escribir últimamente. Quizá sea más rápido eliminando pretextos que creándolos, dicen que es más fácil destruir que construir. No estoy seguro. De nuevo.

Hace algunos días tenía otro pretexto muy bueno: no tenía tiempo de nada, hasta que como puñetazos entre los ojos vi venir la respuesta a ese sentimiento/pensamiento, me lo dijo un tío (hermano de mi padre): Tiempo siempre va a haber, no chingues, hay tanto tiempo que ni siquiera nos alcanza la vida para vivirlo. 

Se me ha caído el teatro. De una, desgraciado.

Por eso hoy estoy sentado aquí en mi cama, escuchando un poco de blues, sin el cigarrillo y el whisky bajo la mirada supervisora y amenazante de la gastritis, tratando de escribir una buena historia, o quizá esperando por un mejor pretexto para no hacerlo. Algo tiene que mejorar.

Creo al verme en esta situación sé lo que pasa cuando una fuerza imparable choca con un objeto inamovible. Soy excluyente de mí mismo, o de lo que creo que hago. Una singularidad.

No me creo tanto.

En este momento suena el gran Ray Charles con I've got a woman, y asevero que me hace falta una mujer, o dos, o muchas, o una tras otra, ¡Pero no ninguna al misma tiempo!

I got a woman, way over town
she's good to me, oh yeah
said i got a woman, way over town
she's good to me, oh yeah
well, she's my baby, don't you understand
yeah, i'm her lovin' man, now
I got a woman, way over town
she's good to me, oh yeah
well, don't you know she's all right
well, don't you know she's all right
she's all right, she's all right

"Conjugar", esa es la palabra. Necesito conjugar, y la pregunta es: ¿Conjugar qué? Me siento cada vez más cerca de llegar a lo que estoy buscando, sobre todo porque no lo sé. Exclueyéndo.

domingo, 22 de marzo de 2015

The love expires

Every night my bed ceases to be so cold
to comfort with my sleep,
every day the sun seems so different telling me
understand, you've never been its owner.

My heart stops to be so fragile to its contempt
and becomes in a source of eternal hope
every step I take seems to remind me what happened;
every step I take begins to take me away from its nest.

I write every night, so that herself be witness
about how much I miss her
about how much I gradually forget her.

Each "why" it's transformed into one it was the best;
each "why" reminds me that maybe I'm not the worst,
each one of its sepread words in other ears 
have come to tell me that I'm not what I was times ago.

And each "what if there were?" stands in front of me and says:
it is not thus
This is not what I wanted;
that yet does not exist on his lips the truth for me feeling
that as much as I want, now I only can make her suffer.

But yet I stand here in front of the moon
saying aloud, like her I have not met anyone
but like everything in life, also, the love expires.


lunes, 16 de marzo de 2015

Bitácora de vuelo - 16/Mar/2015

La vida es la guerra que se libra entre todas las fuerzas. Buscamos paz dentro de esa guerra. ¿Qué es la paz? ¿Estamos yendo contra natura?
¿No somos? ¿Nos despreciamos? Tenemos la cabeza llena de demasiados preceptos que nos impiden ver con claridad.
Ponemos un manto blanco a un cielo infinitamente negro.

lunes, 2 de febrero de 2015

Casus belli

Ayer la vi,
como antier y como el día anterior,
vestida de muy buen gusto, vestida con mis deseos de siempre,
atormentando con esa mirada verde cada una de mis ansias por ponerme de pie, 
sujetar su cintura de gato,
y retozar con ella en cada tejado.

Ayer la vi y creo que ella también me vio,
en ese instante hice un antología de mis sentimientos
acomodé en mí cada una de las sensaciones que se atormentan cada vez que la veo
y resumí que necesito hacer de esto una guerra para que se valga de todo, 
ya que no sé bien si es amor o sólo estos labios rotundamente sordos, 
que a veces les da igual beber de un manantial que de un charco de lodo.



(El amor para mí es una opción sólo cuando se ha agotado todo,
porque no soy de los tipos que conquistan mandando flores, 
y mucho menos de aquellos que dicen cosas lindas...
soy de los tipos que se bebe una cerveza,
y unas cuantas más,
luego besa, besa, y cada vez besa más...
que te sirve su corazón en una copa de vino,
y brinda hasta el último trago que le alcanza la vida).

Ayer la vi y casi estoy seguro que ella también me vio.
Casus belli.

lunes, 19 de enero de 2015

Nada que escribir por ahora

Nada que escribir por ahora,
nada que sentir,
a nadie quien escuchar.
Creo que todo mi cuerpo sobra en este momento,
o yo le sobro a todo mi cuerpo
y tú estás tan lejos
que la distancia pone un "in" a tu existencia,
dejando (irresoluta) sin resolver mi ecuación.

Recuerdo cuando te vi por primera vez:
Entraste por mis ojos como uno de esos sueños recurrentes,
pateando un déjà vu por cada uno de tus pasos,
con mi insomnio bajo tu brazo.
También recuerdo la última vez que te vi:
Ya no eras tú completamente,
eras un poco más y a la vez un poco menos tú, 
eras un poco más alguien más,
y a la vez un poco menos yo... 
hasta que me quedé sin ti,
sin nada que escribir... por ahora.