sábado, 8 de febrero de 2014

No es un cuento

Podría contar los lunares de tu cuerpo,
trazando líneas descubriría mi nombre,
y sabrías que vos fuiste hecha para mí;
podría contar con la palma de mi mano la longitud de tus piernas
y darme cuenta que al final se me olvida la cuenta,
contar cuantos besos hay entre tu cuello y el dedo más largo de tu mano izquierda 
-y así descubrir la cifra exacta del infinito-.
Podría contarte lo que me cuentan tus punzantes ojos verdes
mientras me disuelven de está desgraciada suerte,
podría contar tus cabellos uno a uno hasta volverme tan terso como uno de ellos,
contarte las veces que te he soñado teniendo a otra a mi lado -aunque eso no cuente-.
Podría contar, y contar, que para eso soy bueno,
pero lo que si te cuento, querida, es que lo que siento por vos ya no es un cuento,
contarte que hoy mi vida se basa en una premisa,
tu sonrisa;
pero tus oídos son aún como una hoja flotando en un torbellino de viento...
que nadie sabe donde habrán de parar.

Limpio mis manos de cualquier pecado con el sudor de mi frente,
y me deslindo de toda culpa del delito que es no quererte,
me declaro inocente de mi lado inconsciente
y el principal detractor de mi conciencia,
me mantengo a la expectativa como una araña con la telaraña extendida
y pongo todos mis ojos en ti.




miércoles, 5 de febrero de 2014

¿Ahora quién?

Ahora que le temes al viento, 
y a sus hojas con letras,
que le temes a los recuerdos salvajes escondidos detrás de una taza de café,
Ahora que ves la vida tan sólo con los ojos cerrados,
ahora...
¿Ahora quién?...