viernes, 19 de diciembre de 2014

Gata

Guárdame un espacio en tu cama
como lo has hecho en tus metáforas...
Hoy sólo soy la necesidad de tenerte entre mis brazos
y de besar el corazón de tu espalda,
de bañarme en la magia que acumulas en tus caderas,
del deseo agarraderas.
¿Por qué no detenemos la vuelta de la tierra
en el momento justo en que la noche cubre nuestro cielo
para coincidir en nuestro desvelo?
Eres principio y fin en un sólo punto, una sola palabra.
eres un circulo con esquinas, que contiene todas las causas perdidas,
y afortunadamente por mí encontradas...
lobo en cuerpo de gata que se posó una noche sobre mi tejado,
maúllas, masticas, desgarras... ¿amas?



lunes, 8 de diciembre de 2014

Bitácora de vuelo - 08/Dic/2014

¿Cuándo despertaremos como especie al hecho de que estamos haciendo todo mal, 
o es que a caso esa es la naturaleza fundamental de la raza humana?
Toda solución es aparente considerando el hecho que es la semilla de un nuevo problema.
A caso es tal nuestro narcisismo para no entendernos imperfectos, o "inhumanos".
Nombramos todo, pero ¿quién nos nombra a nosotros mismos?

viernes, 14 de noviembre de 2014

De verdades y relatos - 1

"¿Quién dice que la verdad no engaña algunas noches,
y que el querer no se viste con reproches?"

Cuando el juez anunciaba tu victoria
no había ya en mi espacio para la gloria,
aunque aposté todo a que lo nuestro ganaría,
qué le puedo decir a mis colegas cuando festejo tu partida.

... anoche he amado a una,
y la noche anterior a otras dos;
he ido por los bares como el perro sin dueño que soy,
muchos de los que están ahí me comprenden,
sé que me comprenden,
pues los he visto beber tanto como yo.
Ojalá algún día pudiera cruzar palabra con ellos
o al menos saludarlos por su nombre, tal vez algún nombre...
Eso de no saber cómo llamar a los demás en un bar, has de saber, es un poco complicado,
no sé si debería llamar a todos los borrachos Alfredo,
y a las putas del bar...



¡Carajo! aún te recuerdo
a tus dos años de muerta,
y también te recuerdo después de tu muerte, tan preñada de estupidez, pariendo a cada rato.
No sé qué me place más,
si amarte contigo, o amarte sin ti…
pero que más te puedo decir cuando ahora estás tan llena de mal gusto,
¿Qué es eso de morir y andar por aquí a tan malas horas?
Vete.

sábado, 8 de noviembre de 2014

50 años.

El impresionante futuro que todo mundo le vaticinaba se le vino encima, el peso de las verdades que nadie quiere a su tiempo escuchar es ya insoportable. Hace frío. El viento sopla tan sólo como una broma para hacerle temblar las piernas, es de noche. A lo lejos autos rompen el constante silencio de las olas del mar, la luna planta su camino sobre el agua en línea recta, el destino parece ser ahí claro. La impotencia que da fuerza a las ganas de pararse frente a la boca espumante del mar también le dice que todo es mejor debajo, que ahí no se necesita fuerza para moverse.
- Tengo que aprender a ahogarme, pensó, no puedo ser tan débil... todo mundo me dijo que yo era el más fuerte, que yo tenía talento.
¿Pero qué es el talento? Es la habilidad aplaudida por aprender las cosas que a todos les interesa, como un perro amaestrado, talentoso. ¿Qué sucede cuando creces y te das cuenta que realmente no te interesa nada de lo que te han enseñado? Que estás fuera de lugar cuando intentas apegarte al convencional plan de vida que todos para ti tenían diseñado.
Tu arte/talento/vivir se convierte en un fracaso constante, tu persona se vuelve amorfa, careces de valores porque no eres valorado por nadie, y no siendo suficiente, te agencian el no valorarte a ti mismo. La presión es tan fuerte que el fondo del mar se convierte en un remanso de alegría. Nada duele ya menos que toneladas de agua encima. Creces con marcas en la cara, con mal aliento, con las uñas negras de arrastrarte entre la tierra de la ignominia. No puedes ser alguien cuando todas las vacantes de cuando naciste en este mundo parecen estar ya ocupadas. Con mucha suerte por la vida conoces a alguien parecido a ti, al menos en ser igual de relegado por la línea de producción de esto a lo que todos llaman vida.
Todos te traicionan, es que uno es como un espejo al que todos quieren cuando en él se ven lindos, pero cuando uno cambia y muestra su persona como es, de una manera animal, inconsciente, arrabal, sin la frontera establecida de la moral atenta por los más grandes hipócritas de esta vida que todos juran tener, te vuelves mil espejos, un espejo roto contra la dura pared del tiempo.
- Han pasado ya mis mejores años sin darme cuenta de los verdaderos retos, y hoy no sé cómo enfrentar el fracaso. ¿Cuánto habré de aguantar la respiración para encontrarme de nuevo? Cuando vuelva a verme me daré un fuerte abrazo, me preguntaré donde he estado estos últimos 40 años, porque no hay nada como un reencuentro tan esperado. ¿Tendré barba y bigote como ahora? Seguramente no, debo ser una persona afeitada, con una familia, una cama caliente, y de domingos soleados, o al menos de domingos. Quizá tenga un auto.
El vodka acentuó el sabor amargo que acarrearon 50 años a su boca. La luna le dio la bienvenida a su suelo, el viento comenzó a tornarse tibio a lo lejos, todos los autos desviaron su camino, los problemas cobraron su verdadera dimensión sumergidos en el interminable mar del olvido, y al fin se abrazó consigo mismo.
- Es que siempre he sido yo.
Es que siempre he sido yo.

lunes, 13 de octubre de 2014

Amnesia

Un día por la mañana te despiertas y no reconoces el techo que te cubre, 
la cama que te sostiene tiene un olor distinto, 
tus manos son tan pesadas que apenas te puedes palpar la cara.
Te levantas aturdido, 
te ves al espejo, 
tus ojos son un cementerio de promesas incumplidas...
y te quedas viendo... ¿será ese un buen momento para preguntar tu nombre?

Un buen trago

Para beber sólo se necesita una boca
y un buen trago,
cuando eso sucede todo en verdad pertenece al pasado,
el presente es un tigre manso,
y el futuro no es mas que la distancia entre la copa y tus labios.
Las mujeres son todas bellas
y el amor es un concepto que no dura más allá del siguiente orgasmo.
En el filo del vaso mueren las penas
y se hacen pedazos las venas,
por las que corren las ingratas condenas
que te ajustan a un culo y un par de tetas.
Es entonces cuando la magia se hace verdadera,
hablas de trucos para componer el mundo, y política internacional, entre otras cosas,
hablas de alguna mujer de la cual sólo recuerdas el nombre...
como si fuera todas las mujeres juntas.

Amarte a la distancia

Amarte a la distancia,
como si el hambre se quitara leyendo recetas de cocina...
Y así he leído más de una vez cada una de tus cartas,
por lo general las segundas veces las leo después de no encontrarte
en lo que otros cuerpos vuelven mi rutina.

¿Qué decirte en mis respuestas?:

amarte se ha vuelto complicado desde hace un tiempo, desde que partiste.
El consuelo de tu ausencia no puede crecer entre mis manos,
ni a una distancia mayor a cero de otra piel desnuda,
me acarician las dudas,
me desvela el recuerdo de ese beso de despedida
con sabor a terceros.

Has de saber que mis erecciones matutinas fornican -entre otras cosas- a la moral vigente cada día, 
para llegar a la conclusión de que
el amor y la culpa son tan parecidos después de un par de horas
y unas cuantas posiciones,
el corazón me late igual,
y tampoco dejo de pensar en ti.


Pero en todo momento pienso en ti,
como pienso en que tengo que ir a trabajar, o comer,
y bueno, volver a casa después de todo.
Cuando me detengo a pensar lo que piensas de mí,
mi mente, de la manera en que espero no lo hagas tú,
se desnuda ante cualquier soplo de mi pusilánime imaginación mostrando mi fragilidad,
mi confianza nula...
  

Ahh... si desabrochar un sostén no fuera tan fácil como escribir todas estas tonterías. 

Creo que mejor compraré una postal,
te contaré cualquier cosa intransigente,
que me han promovido,
que vi la película que nos gusta tanto -más a mí-
y te diré lo mucho que te amo,
que te cuides de otros hombres -que sean como yo-,
que espero tu regreso para poder ser tuyo -sólo tuyo-
de nuevo.


Bocanada

Benditos los años que han silenciado a besos tus labios 
para tener hoy tanto que decirme...

martes, 16 de septiembre de 2014

Ganando

Empecé a reemplazar mis grandes derrotas por pequeñas victorias
hasta fortalecer mis piernas y echarme un poco de confianza en los bolsillos.
Fue entonces cuando me aventuré hacia ti más nervioso que cuando supe que iba a conocerte por primera vez.

Aquí voy con las venas ardiendo dentro de mi cuerpo,
con ráfagas de tu ausencia fatigando mis recuerdos,
en un acto de buena fe trato de convencer a mis ojos que de nuevo sos vos la que estará frente a ellos
y no es un recuerdo, o una de esas tantas fotos tuyas de las que a diario veo.

Tu belleza dobla al tiempo,
y éste en venganza dobla a mi memoria,
con esas dosis de olvido entre cada una de sus horas...

Tengo miedo de tenerte entre mis brazos
y que no me reconozcas,
que me confundas entre la exasperante espera con un cualquiera.
Cierro los ojos, y ahora sólo quiero pensar en quedarme dormido para empezar este largo camino hacia ti,
porque, pequeña, no sabría qué hacer si al abrir de nuevo los ojos aún no estás frente a mí.

Siempre soy yo

Todo en esta vida se acaba
menos las ganas de volver a empezar...
y aquí me veo empezando de nuevo,
compadeciéndome de mí,
pues no es lo mismo verme comenzar 
que ser yo el que comienza,
el que ahora se despide:
cansado. 

Hoy soy como la piel que la serpiente ha dejado en la piedra,
y he encontrado en ella la dulzura y la pasión que no encontré en vos.
Me despido de mí dándome la estafeta,
agotado, 
entregando entre mis manos en mi último aliento las ganas que me faltaron. 

La carrera continúa
y veo que la meta está cerca,
el listón es como una bandera a la que saludo y se mueve de lado a lado...
de pronto el listón deja de moverse y distingo que de nuevo la meta sos vos,
y que estamos donde empezamos  

¡Maldita desgracia de volver siempre a ser yo!
Tan simple como siempre,
como mis escritos,
tan simple como el sabor de tus labios la última vez que te dije, te necesito...

lunes, 15 de septiembre de 2014

De escribir

Hoy voy a escribir tu nombre diez, 
cien, 
mil veces,
y por cada vez que lo escriba será en una forma irrepetible, 
e inalcanzable al tiempo.
Hoy escribiré tu nombre para no tener que nombrarte,
para des tantear a la rutina y quitarme un poco los afanes de encima.

Me sinceraré contigo diciendo nada y viéndote como he visto nunca a nada.
Te arrebataré de los labios la insana costumbre
de amar siempre a la mitad para que goces plenamente la libertad.

Esto de tenerte entre mis manos y jugar a ser inexistente, 
tan fuerte como sólo lo es eso,
hacerte como yo quiera...
y después de encender un cigarrillo
darme cuenta que no es tu cuerpo el que lentamente trepa por mi mirada para acariciar mi alma;
descubrirte por un instante en pechos desconocidos,
disfrazar voces en mis oídos...
Esto de amarte con caricias prestadas,
de inventarte entre sábanas agitando algunos gemidos,
de crear caminos sin salida para no tener opción,
de seguir creyendo que la locura no es la salvación.

Hoy escribiré tu nombre tantas veces,
y tantas veces más escribiré que mereces ser feliz,
sin mis ganas firmaré en la última línea tu libertad incondicional
para dejar caer mis ojos de tu cielo, tan mío, 
y ahora tan ajeno.

Hay noches

Hay noches como esta
que odio sin saber a quién, sin saber a qué, 
pero odio.
Hay noches como esta que me hablo y no me respondo,
que ignorando que estoy solo, exijo una respuesta
y no me respondo,
que pregunto,
que clavo mis dientes en el viento,
que con las palmas de mis manos trato de reconocer mi rostro…
y no me reconozco.
Hay noches como esta que me vuelvo un niño inconsolable,
que busco y busco, 
y no me encuentro;
me pregunto en ¿dónde estoy? 
y me ignoro, o tal vez, me digo alguna escusa o alguno que otro pretexto
¡Hay noches!
¡Ay noches!
Noches extrañas, 
noches como esta... 
en las que te extraño un poco más que las demás…

lunes, 11 de agosto de 2014

Una noche cualquiera

Empecé a perderte una noche cualquiera
en la que 
-para mayor referencia- se festeja la fecha a quien nadie le importa.
La noche en que te conocí mis versos se fueron construyendo de tus paralelos universos,
para que de pronto, en un parpadeo mi vida volviera a ser lo que siempre ha sido: prosa.

Esa noche quise soñar... demasiado tarde,
¿cómo poder soñar recostado en tu cuerpo?
cuando los sueños son los que se complacen de nuestro encuentro.
En la oscuridad me escurrí entre la miel que emanaban tus caricias,
pasee mi nariz por tu tibio olor a viñedo,
y en mis ausentes sueños comencé a decir: te quiero.

Mientras la noche se agotaba en el frasco del tiempo, 
tú te secabas, 
te hacías de hierba;
irremediablemente te fumé, 
y te dejé dentro de mi pecho para no perderte jamás... hasta que te reclamó la mañana,
e impotente te exhale como a la niebla la montaña;
te perdí entre atlánticos vientos, 
sin reclamos, ni remordimientos, 
como el buen perdedor en el que me he convertido
ni siquiera creí en Dios para maldecirlo.
Mis silencios se han vuelto ya un patético grito de amor 
                                                                                en un instante de olvidos...



En resumidas cuentas no es la primera vez que pierdo algo tan mío como lo eres tú, 
-cariño diametralmente opuesto en este maldito circulo en el que vivimos-
porque la vida es una apuesta en la que he ganado pocas veces, y perdido muchas más... pero he decidido apostar.



lunes, 28 de julio de 2014

Tengo un ángel

Yo tengo un ángel
que no esconde su sonrisa,
tengo un ángel
que sus alas son la esperanza
y su halo la dicha.

Me mira mientras duermo,
me abraza cuando sueño,
sabe bien entender mi desvelo
porque es cuando entre pensamientos le sostengo.

Yo tengo un ángel
que ha salvado mi alma de la intransigencia de la gota de agua 
que cae en el vaso que nunca se derrama,
de la soledad y el falso conformismo...
que me cimbra todo el cuerpo cuando con sus pequeños labios pronuncia: te quiero, papito.

Yo tengo un ángel
que no es mío porque en el amor no existe el arrendamiento,
que devora a cada paso mi tormento,
que mueve un brazo y crea estrellas en mi firmamento...
Que por cada lágrima por ella derramada bien valdría incendiar todos y cada uno de los cielos.

Yo tengo un ángel que no esconde su sonrisa,
y sin saberlo,
al sostenerse de mi mano...
soy yo quien me sostengo...


Dedicado al amor de mi vida, mi hija Jade.

jueves, 10 de julio de 2014

Suma de ausencias - 2

La ausencia, tan involuntaria como despertar un lunes por la mañana.
¿Qué es la ausencia realmente?
sino el engaño ajeno,
el engaño de algún otro que se cree dueño,
porque no somos dueños ni de nosotros mismos,
por eso de repente no estamos, y es cuando más tristes nos sentimos,
eventualmente más aburridos.

Pero, ¿por qué no estamos?
¿por qué nos vamos?
¿por qué izamos la bandera del egoísmo en pleno naufragio?

¡Qué sola debe estar la casa que habité de niño!
debe haber creído que yo le pertenecía, como yo lo creí contigo.
¿Cuántas preguntas tendrá sin respuesta?
¿cuántos abrazos inhabitados a diestra y siniestra?

La ausencia es materia viva que llena espacios vacíos,
con ella he podido ponerle nombre a lo que no necesitaba
y también he creado memorias de lo perdido.

Si todo el mundo fuera lo que hay en estas cuatro paredes... tú serías mi mundo,
una ausencia total, mi espacio vacío.

miércoles, 21 de mayo de 2014

Suma de ausencias - 1

Tan sólo buscaba un poco de placer en tus caderas y ahora me encuentro invadido de tu ausencia, realmente solo. 
Hasta hace un par de días eras mi causa perdida, y ahora estoy perdido por tu causa.
¿Por qué no vienes esta noche, o en el día? ven en tus sueños, a deambular por mis absurdas rutinas, tal vez así dejaría de ponerle un precio tan bajo a mi autoestima.
Que inútil se vuelve la serenidad de un whisky y un cigarrillo si no puedo culminar contigo en la cama.
Hoy no ha sido un buen día y la noche sin ti no es mayor consuelo. 
¿Es que no te basta con ser dueña de ti misma que ahora me tienes pensando en ti a todas horas? mis dedos por mi teléfono se deslizan en lugar de hacerlo por tu vagina.
Quién viera lo alumbradas que son ya mis noches con tus días, benditas ganas de soñarte, de hacerte mía, sólo mía, que seas más mía que mi propia muerte, y tan ausente como una continua despedida.
Tu nombre se ha vuelto el núcleo silábico de cada palabra que diga...
Espero verte pronto, muy pronto, más pronto de lo que me dura la vida.

martes, 13 de mayo de 2014

¿Cómo escribo que te olvido?

Te escribo un poema con el silencio de testigo,
pero tus recuerdos me roban las palabras para describir lo que es tu olvido;
te escribo solitario y de soslayo te miro,
escucho todo aquello que no dices,
escribo todo aquello que no digo cuando estoy contigo.

Punto y seguido, versos transversos
¿Cómo te olvido?
¿Cómo lo escribo?
¿Con que palabras se pronuncia tu ausencia?
¿Con que mirada me respondo al espejo cuando intento conversar conmigo?
Cuando me pregunto ¿Por qué sin ti vivo?


Si vivo en lo no existente de nuestra historia,
en los recuerdos de nuestra vieja gloria,
si vivo no sé si vivo…
Si la noche baila sobre mis hombros al ritmo que tu risa sale de mis oídos,
baila, baila y se sacude el tiempo perdido,
hace mi café más amargo
y a tu adiós le ha puesto el murmullo que nunca ha tenido…
Y yo sigo perdido en esta persona en que la falta de ti me ha convertido,
explorando cada rincón de este mundo desabrido, 
arrodillado entre las fauces del gigante muerto que con sus manos forjó nuestro idilio.

¿Cómo te escribo?
          ¿Cómo lo olvido?

domingo, 4 de mayo de 2014

Guerra

Y es que el mundo es muy peligroso
una guerra constante, 
en el que uno, 
lamentablemente, 
corre el riesgo de enamorarse...

sábado, 8 de marzo de 2014

Six pack

Nunca creí encontrarte ahí 
en el último trago de esta lata de cerveza
con ese recuerdo tuyo, el más cercano al olvido,
que aprieta el cuello cuando piensas en los domingos después del super
o en las noches de viernes, cuando todo pareciera haber terminado feliz, 
como en todos los cuentos de hadas, y claro, con final prematuro.

Te he encontrado en muchos lados,
en un saludo, 
en los últimos rayos del sol, 
en un silencio grupal,
y sobre todo en las falsas despedidas,
que me hacen recordar la tuya, la única -que dices- ha sido real.
Ahora entiendo que en las despedidas reales
nunca se pronuncia un adiós.

Reduzco todo a que encontrarte en persona sería bueno,
el día que la memoria se vuelva una causa perdida.
Pero encontrarte sin tu persona, cuando para empezar, no te buscaba...
cuando eres lo que en otro tiempo necesitaba,
se vuelve algo triste, prófugo, vacuo,
-¡Ja!... Vacuo, tan rimbombante como lo que es, vacío-
eres ese sueño pobre que sólo reemplaza el cansancio de una jornada larga,
un cabello gigante sobre mí,
eres la falta de ganas.

Creo que será mejor destapar otra cerveza de este six pack,
será mejor que beba de esta nueva lata, 
y te deje ahí donde perteneces, 
en el filo de esa lata vacía, en esa que se aplasta.

sábado, 8 de febrero de 2014

No es un cuento

Podría contar los lunares de tu cuerpo,
trazando líneas descubriría mi nombre,
y sabrías que vos fuiste hecha para mí;
podría contar con la palma de mi mano la longitud de tus piernas
y darme cuenta que al final se me olvida la cuenta,
contar cuantos besos hay entre tu cuello y el dedo más largo de tu mano izquierda 
-y así descubrir la cifra exacta del infinito-.
Podría contarte lo que me cuentan tus punzantes ojos verdes
mientras me disuelven de está desgraciada suerte,
podría contar tus cabellos uno a uno hasta volverme tan terso como uno de ellos,
contarte las veces que te he soñado teniendo a otra a mi lado -aunque eso no cuente-.
Podría contar, y contar, que para eso soy bueno,
pero lo que si te cuento, querida, es que lo que siento por vos ya no es un cuento,
contarte que hoy mi vida se basa en una premisa,
tu sonrisa;
pero tus oídos son aún como una hoja flotando en un torbellino de viento...
que nadie sabe donde habrán de parar.

Limpio mis manos de cualquier pecado con el sudor de mi frente,
y me deslindo de toda culpa del delito que es no quererte,
me declaro inocente de mi lado inconsciente
y el principal detractor de mi conciencia,
me mantengo a la expectativa como una araña con la telaraña extendida
y pongo todos mis ojos en ti.




miércoles, 5 de febrero de 2014

¿Ahora quién?

Ahora que le temes al viento, 
y a sus hojas con letras,
que le temes a los recuerdos salvajes escondidos detrás de una taza de café,
Ahora que ves la vida tan sólo con los ojos cerrados,
ahora...
¿Ahora quién?...


miércoles, 29 de enero de 2014

¿Quién?

¿Quién se atrevería publicar lo que te he 

escrito en el viento? 

Palabra oculta a la vista, 

sin vocales, 

espejo de carbón que nada sabe...

domingo, 12 de enero de 2014

La casa vacía

La casa está vacía,
nosotros nos mudamos a esa parte en la que el amor y el olvido se encuentran,
es tan lejos de nuestro hogar, en el que no me quiero recordar sólo como un invitado.

Procura escribirme en tus sueños,
cuida el fruto de mis decembrinos besos,
llévate algo de comer para el camino porque has de saber que es largo.

Hoy vivo donde hay mucha gente y pocos viven,
hoy moriré un poco con todos ellos,
hoy no quiero vivir ni tantito sin ustedes dos.

La casa está vacía,
espero te hayas llevado contigo las risas que dejé en nuestra cama, frente al televisor,
ellas no tienen la culpa,
cuídalas, no son muchas, pero son sinceras,
serán buenas contigo porque no saben serlo con nadie más.

A partir de hoy, dejemos que las paredes hablen lo que sólo ellas saben,
que nos extrañen,
que consuelen al llanto, a las lágrimas
y a los sueños mal alimentados;
dejemos que nuestra casa guarde el luto del trago amargo de nuestro beso de despedida.






No tengo duda que hoy ha de llover,

que hoy se ha de abrir la tierra un poco para amarrarme los pies,
y el tiempo hará una jugarreta de esas, de esas que acostumbra hacer... 

domingo, 5 de enero de 2014

Inmortales

Hay muchos que al morir
pierden la vida; 
algunos otros, 
    al morir, 
        se la han ganado completamente.







Desde entonces


Volamos juntos un día
y nos quedamos parados en una rama todos los demás;
con nuestros dientes arrancamos nuestras alas
para no perder contra viento de la ansiedad.


Desde entonces:

Decidimos jugar a quemarle los pies al diablo,
a poner velas junto a las ventanas,
y contar ovejas ajenas dentro de la misma cama.

Decidimos ver amaneceres juntos, sin despertar,
ir a buscar tesoros sin ganas de encontrar,
mirar siempre hacia el mismo lado
pero no hacia el mismo lugar.

Decidimos vernos a diario sin nada preguntar,
jugar siempre el mismo juego,
sin saber perder, o ganar.

Fuimos un reflejo de lo que quisimos,
mas no un reflejo de lo que realmente fuimos,
y siempre de nuestra libertad huimos
para creernos encontrar.

Un día el recuerdo que hacía sombra a nuestro engaño decidió partir,
nuestras alas crecieron de nuevo en el prolongado y oscuro silencio,
el invierno suplanto a la primavera,
y desnudos ante el frío nos vimos al fin como una cosa cualquiera.

Costumbres, equivocaciones, y otra clase de adicciones,
como la de confundir el amor con la necesidad de amar,
es de la que se construye ahora el cementerio de nuestra oportunidad.

De costumbres, equivocaciones, y otra clase de adicciones,
lo único que me queda, desde entonces, 
es esta maldita costumbre de todos los días tenerte que olvidar.