martes, 30 de julio de 2013

Debo aprender de ti esta madrugada.

Debo aprender de ti esta madrugada.
Viendo como duermes esperaré a descifrar tus sueños,
las figuras que dormida formas en la cama las anotaré cual símbolos en una libreta,
para estudiarlos detenidamente,
esperando tener suerte, y entenderte...

Ojalá me ahorres un poco de trabajo hablando dormida,
o quizá tuviera más suerte y me abrazaras entre tus sueños
y me volvieras ya un ignorante de mis ganas de entenderte;
aunque habrías de ver como duermes para entender mi insomnio,
para entender porque gusto de des dormir con la luz encendida,
para entender porque ni en otros labios,
ni vestido en otros cuerpos, 
mi mente de ti no se olvida.

Tú eres la sabia de la dicha,
el néctar de la risa,
mi adorada pitonisa;
Vos lo sabes todo, 
menos que mis noches a tu lado se convierten en dos o tres días.