jueves, 18 de abril de 2013

Te invito.

Te invito a dejar de ser de humo, a que te vuelvas de carne y hueso,
a besarnos en un horario diurno y dejar de ser parte del silencio.

Te invito a conocer a mis inquilinos, los defectos,
a conocerme como soy: imperfecto

Te invito a permanecer tangible para todos mis sentidos,
a no ser la excusa perfecta para mis horas de sueño.

Te invito a no huir más del sol, a no temer a las sirenas,
a dejar de empezar por mis pies y empezar por mi boca;
a hacer una tregua con el despertador y así poder bañar tu cuerpo con agua tibia

Te invito a inventarte a tu gusto,
a sentir celos de mi guitarra,
a odiar mis ronquidos.

Te invito a que dejes de hacer mis sueños lúcidos
y te mudes junto a mí, a hacer real lo vivido.