domingo, 10 de noviembre de 2013

El amor es indeleble

El amor es indeleble, pensé
hasta que te vi feliz sin mí, con la goma en mano,
supe que a veces mucho no es suficiente cuando poco es necesario.
Qué maldito desperdicio.
No sé qué decirle a mis ojos,
a mis manos,
que parecen no estar de acuerdo con la realidad de las cosas.
Ellos son los hijos más cercanos que tengo,
qué deberé hacer para que recobren el aliento;
tal vez debería comprarme un par de gafas y unos guantes nuevos,
subirme a la motocicleta que no tengo y ver como todo pasa...

miércoles, 30 de octubre de 2013

¿Por qué es tan difícil amar?

¿Por qué es tan difícil amar? 

Me pregunto mientras la cotidianidad del mundo me atropella
y me quiebra todos y cada uno de los huesos,
las horas se vuelven de humo y me pintan la cara de negro. 

Y querida, tú eres como el yeso,
que sostiene, que viste de blanco, y me vuelve un hombre entero.
Te quiero porque aún herido me posas completo sobre tu cuerpo hasta sentir que soy de fierro,
colocas entre mi boca tu extasiado rostro,
y surco con mi lengua las oceánicas corrientes de donde tus piernas se unen al torso;
contigo me he vuelto un marino que ancla en tu boca,
tu boca, perpetuo refugio de palabras prófugas del diccionario
que contesto con mi aliento a falta de vocabulario;
entre abiertos tus labios, palpitantes, hinchados,
cierras los ojos y todo en este mundo deja de ser tangible,
y todo deja de hacer daño. 

Te tiro del cabello y me miras como un perro,
me gruñes, me enseñas los dientes,
y en mi cara escupes que no somos más que el preludio de la verdad,
la más creíble de todas las mentiras que se han dicho de amor.
Del techo se balancea inerte el estupor,
mientras tú y yo, cariño, jugamos a ser ese después de todas las historias,
a ser dioses no venerados,
a ser esos días detrás del calendario... 

De tus pezones nacen estrellas ausentes de padre y madre por culpa de nuestra incesante muerte,
tragedia que acorrala el alma en los ojos, hasta incendiarla y dejarnos la mirada ceniza de la espera ingrata;
somos ese cadáver que en el féretro juega los tiempos extra 
y cuenta las horas para que todavía pase algo en su presencia.

Golpeo tus nalgas para ir más a prisa en esta larga carrera entre el olvido 
y una de esas otras tantas ausencias,
hago oídos sordos a tu ser pidiendo clemencia
y en tu piel florezco como lluvia en primavera. 


Me pregunto: ¿Por qué es tan difícil amar?
Mientras me hago pequeño, mando a dormir mi ego,
y me recuesto carente de todo consuelo. 

Pienso en que me he vuelto un rato, y mil ratos no existo;
soy como un ladrido a media noche en una ciudad sin perros... 

Visitar tu cama una vez a la semana,
y perderme entre los vertiginosos músculos de donde termina tu espalda
para morir de placer y no de verdad,
para parirme en tu cuerpo sin dejar de recordar.
Y todo, todo para volver a preguntar... 

¿Por qué es tan difícil amar?

miércoles, 9 de octubre de 2013

Soledades

 Juntamos nuestras soledades
y ahora estamos más solos que nunca.

No fue buena idea amarte sólo con la cabeza
y meter al corazón a la nevera.
Tomarte de la mano por la calle de la amargura hizo más pesados nuestros pasos
y a nuestra voz la hizo un eco infinito en nuestros labios.
Jamás debí verte así: demasiado desnuda.

Fue mala idea depositar el libido de nuestros cuerpos en la madera agujerada de la rutina,
y los planes se convirtieron en una lápida que no supimos quitarnos de encima.

Juntamos nuestras soledades y ahora estamos doblemente solos,
con mi soledad cantando su desdicha
y la tuya acompañándole con el intervalo melódico perfecto.

Hoy no importa si la vida pierde su color,
le quitan veintitrés cuadros,
y nos volvemos en este momento una olvidada fotografía
guardada en el baúl de la eterna cobardía,
porque para nosotros dos, el día y la noche se han vuelto un camino de regreso,

un final sin despedida.

martes, 13 de agosto de 2013

...

Hoy he sufrido una de esas caídas de la que es difícil levantarse, pienso en lo poco que queda de lo mucho que fue.
Quisiera hacerme el muerto para no morir de a de veras, para engañar un ratito a la muerte;
Tratando de ser verdadero es cuando más se tropieza, porque la vida es como una autopista para los que mienten, que ya no quiero saber a donde lleva...
Desde esta perspectiva todo parece tan claro, es que siempre tenemos la cabeza pegada al suelo, pero no lo sabemos.
Somos alacranes con alas, y creemos que volamos
hasta que nos encontramos arrastrándonos en el mismo sitio donde comenzamos.

En este momento me pregunto ¿Para qué sirve la poesía? y no quisiera pensar que sólo para monumentos de lo que pudo haber sido... y no fue.

lunes, 12 de agosto de 2013

Oscuridad

Hoy me he confundido entre los silencios de la noche,
soy sólo una mirada que descansa
entre los espacios abiertos de este cielo nublado,
mis ojos son un par de preguntas que no has de responder nunca
porqué ya no los miras jamás...
es entonces cuando me vuelvo ciego,

y entonces vos te volvés la oscuridad...

martes, 6 de agosto de 2013

Quiero ser

Quiero ser tu mayor error,
ser la melodía de una canción que te aprendes sin querer y tarareas cuando te abandonas,
ser el recuerdo que escapa de tu mente a besar tus parpados antes de dormir.

Quiero ser lo inexplicable que te hace despertar cada mañana,
ser la nube que pasa frente a la luna para que me veas,
quiero ser un día nublado para ser dueño de tu melancolía;
que sea mi nombre el que menciones por equivocación,
y también quiero ser tus ganas de arriesgar en una apuesta que sabes pérdida

Quiero ser ese sentimiento incómodo por pasional y verdadero,
ser al que por siempre -hasta contra tu voluntad de querer- le quieras decir: 

"te quiero".

Quiero ser inevitable en tu vida,
     ser yo tu destino,
          convertirme en la piedra que no puedes quitar del camino;

               quiero ser para ti irremediable como vos lo supiste ser conmigo.

martes, 30 de julio de 2013

Debo aprender de ti esta madrugada.

Debo aprender de ti esta madrugada.
Viendo como duermes esperaré a descifrar tus sueños,
las figuras que dormida formas en la cama las anotaré cual símbolos en una libreta,
para estudiarlos detenidamente,
esperando tener suerte, y entenderte...

Ojalá me ahorres un poco de trabajo hablando dormida,
o quizá tuviera más suerte y me abrazaras entre tus sueños
y me volvieras ya un ignorante de mis ganas de entenderte;
aunque habrías de ver como duermes para entender mi insomnio,
para entender porque gusto de des dormir con la luz encendida,
para entender porque ni en otros labios,
ni vestido en otros cuerpos, 
mi mente de ti no se olvida.

Tú eres la sabia de la dicha,
el néctar de la risa,
mi adorada pitonisa;
Vos lo sabes todo, 
menos que mis noches a tu lado se convierten en dos o tres días.

martes, 25 de junio de 2013

Confesiones a destiempo II

Esta noche en la que las cosas parecen cambiar de lugar, y de nombre,
En la que mi carne muerde a mi boca,
y en la que tú has de llamarte ausencia y yo resignación.

Esta noche en la que mi cama me arrastra hasta tus pies,
y no me deja levantarme.

Esta fiesta de las sombras embriagadas con mi desvarío
que me recuerdan que no hay nada más para mí que el dulce sabor en mis labios de tu olvido.

Esta noche que gracias a tu recuerdo es un poco más oscura,
en la que las luces sólo son una broma de mal gusto,
te recuerdo;
y te veo al fondo de cada vaso de whisky,
te bebo;
esta noche en la que el maldito tiempo viene y le pone a todas mis necesidades tu nombre,
y yo me escurro por mi garganta buscando mi voz para poder darte un grito... y me oigas de una buena vez:
Esta noche, te necesito.

domingo, 9 de junio de 2013

Confesiones a destiempo I

Yo ya no quiero más pastillas para mis noches sin sueño,
yo lo que quiero es mi cama caliente de tu cuerpo,
mis manos mojadas con tu sexo;
quiero ser libre un rato, pero no de mi libertad preso.

Ya no quiero hacer figuras con mi cigarro y decir tu nombre una y otra vez,
no quiero esperar cada noche un milagro, porque en dioses no sé creer;
¿Cómo te tengo que decir que lo que quiero es tenerte aquí sentada sobre mi falo?
Que seas tú y no otra quien se interponga entre mis ojos y ese enorme candelabro,
bañarme en tu savia, morirnos un rato,
ver tu cuerpo complacido devorado por gusanos,
enterrarte por completo,
desenterrarte hueso a hueso,
y amarte hasta el infarto.

Por estos días sin tregua ni trinchera,
días de tiros sin apuntar al blanco,
de segundos un poco más apresurados,
entre los que me he perdido para saberme necesario;
por estos días en los que sé que no hace falta valor y mucho menos ganas,
pero hace falta que el miedo nos devore las entrañas,
que al sol le salgan telarañas,
que del día se pierdan las mañanas,
y que la luna se vuelva una solterona amargada, se vista de negro y no salga de casa,

para entender que este mundo no es igual conmigo sin ti.

domingo, 5 de mayo de 2013

Cómo hacerte saber que ya no me pertenezco

Cómo hacerte saber que ya no me pertenezco,
que soy tuyo en piel, en huesos,
en cada uno de mis besos,
besos que sin ti tampoco tengo

No me conformo con que estés consiente de mí,
reconforta, es cierto,
pero qué hago con este nudo en mi garganta que aprieta más cada vez que te miro;
cuando dejas descansar tu mirada en mis ojos siento alivio,
como si acabara de dar a luz una oportunidad de eternidad contigo,
tal vez me miento, pero quién no se apiada de si mismo

No sé si esto es un asesinato o suicidio asistido,
pero estar sin ti es estar muriendo sin haber nacido

Cómo hacerte saber que ya no me pertenezco,
cómo hacerte saber que yo soy el polvo y tú eres el viento,
y que sin ti, no voy, ni vengo.