martes, 22 de mayo de 2012

Esa noche

No puedo dejar de pensar en esa noche, esa noche...
Noche en que por primera vez fuiste mía
Donde lo que hoy nos separa nos unía

No puedo dejar de pensar en esa noche, esa noche
No puedo olvidar la manera en que dejamos nuestra carne fluir hasta nuestros sueños, incesante, ardiente, transparente...
Convencidos de que nadie nos juzgaría... Nos descubrió la luz del día
Fuimos nuestros propios dioses
Presos de nuestros instintos más feroces
Tal vez resignados a que nunca volvería a ser para los dos, de nuevo, de noche

No puedo dejarla atrás
Es un lastre que me ata al quizás
No puedo vivir con esta angustia del saberme solo
Desahuciado y solo
Despojado y solo

No puedo tener una noche más de lo mismo, no, no puedo...
Quisiera clavar en mi pecho estas palabras una a una hasta desangrarme en mi delirio de ti
Pero no puedo
No, una noche más sin ti en esta oscuridad implacable, alimentando mis venas
Tan fría, tan vacía... nublando mi razón de penas
No, no puedo

¿Por qué me habéis dejado a un lado?
Me atropella la razón
Me consume el corazón
Me envenena tu ausencia
Me asfixio en tu existencia

No puedo dejar de pensar en esa noche, infinita...
Eme aquí después del infinito
Solo, tan solo, tratando de ahogar la angustia en un grito

¿Cómo olvidar lo que tan cerca del cielo fue concebido?
¿Cómo olvidar que nuestros corazones en el fuego de la pasión han sido fundidos?
¿Cómo dejar de pensar en esa noche?
Si desde entonces no ha vuelto a salir la Luna...






sábado, 5 de mayo de 2012

Asesino confeso

Camino lento, contra mi voluntad...
Me acompañan el silencio, el miedo y la oscuridad

Todo parece desconocido matizado con el color de tu ausencia
Se ha olvidado de mí el olvido
Me ha calado tu presencia
Estoy donde quise siempre y nunca estar
Estoy en el mismo sitio
Solo que no ocupas tu lugar

Los recuerdos se me esfuman por la herida de tu partida
Sólo puedo sentir dolor recostado en tu tumba
¡Ahí! a un lado de tu costado
Esta noche no parece ser igual el pasado

Las estrellas parecen ocultarse de mi cielo
Tempestuoso y decadente contagiado por mí conciencia.
Hoy me ha parido la tristeza...

Sigo mi camino con mi luto clandestino
La locura demanda mi mente
Mente perdida por una amante delirante
No controlo más mi desatino
Me he perdido por querer seguir tu camino

Mis pies arden en las llamas de la vergüenza
Pero es que he sido ciego al amarte
Para no darme cuenta que mis besos sobre tu piel solo envenenaban tus heridas
Heridas que lamias tras cada una de mis incesantes partidas

He sido yo
He sido yo ¡Yo te maté!
¡Fui yo quien se mató!
Soy la piel que arrebato tu inocencia
Soy los labios que quitaron tu brillo
Soy el dedo que tiró del gatillo

En que habré estado pensando
Si en algún momento pensé
¿Cómo he podido ser tan tonto?
¿Cómo pude ser tan cruel?
Si nunca me sentí tan real como cuando tus manos rosaron mi mejilla…